CAPITULO I

EL FLECHAZO

Esta es una historia, que podría ser la de cualquiera, pero es una historia que yo viví apasionadamente, aunque también amargamente.

El comienzo se remonta al inicio del verano de 1988,el curso se acabó, por fin, las terrazas de verano estaban llenas, ese dia había un murmullo musical agradable que salía de los autoradios de los coches que pasaban por las calles, y que ahora, cuando escucho alguna canción de ese verano me recuerda a ese momento, era la época en la que pegaba fuerte "Mediterraneo" y "Mi generación" de Los Rebeldes,y los ya fuertemente posicionados Hombres G, Un pingüino, Duncan Dhu...etc. Seguramente los que hayan vivido su juventud en esos años lo recordarán perfectamente.

Era la época en la que quedaban los últimos coletazos de lo que se llamó "La movida madrileña de los 80´" , y sin duda una época inolvidable para muchos.

Estaba yo con mi pandilla de amigos sentado en una terraza de Getafe, en el "Embassy", propiedad de un buen amigo mío, cuando ví pararse en la puerta, a quien yo desde ese momento creí que era sin duda la chica con quien queria pasar todos y cada uno de los momentos que me quedaban en la vida.

Yo nunca he sido un romántico, mas bien todo lo contrario, hasta ese momento para mí las chicas, dada mi juventud, eran mas bien un divertimento que otra cosa, incluso recuerdo situaciones en las que ahora me dan ganas de darme cabezazos en las farolas por lo mal que me porté con algunas.

No sabía que me estaba pasando, sentí como un estado de levitación con silla y todo, una especie de mareo muy agradable , una sensación que jamás había sentido y que creo que jamas volveré a sentir.

No podía parar de mirarla.Estaba con dos amigas y tras estar charlando de pié un par de minutos con uno de los camareros decidieron sentarse, y justo se sentó posicionada delante de mi.

Mis amigos se dieron cuenta de mi estado de coma profundo, en el que me vi atrapado.Les conté lo que sentí en ese momento mágico, y os podeis imaginar el cachondeo que se montó en ese momento.Teníamos todos entre 16 y 18 años, y para nosotros lo del amor y el romanticismo era una cursilada de niñas tontas.

Con todo y con eso, mis amigos me entendieron perfectamente, cuando vieron de que clase de chica se trataba, y ya estaban haciendo sus "cábalas", para ver quien "iba" a por cada cual de sus amigas.

Las amigas, la verdad, tampoco estaban nada mal, pero en ese momento ni siquiera me fijé en ninguna de ellas, no podía apartar la vista de sus ojos, su nariz, su boca...

Ella estaba charlando con sus amigas sobre algo relacionado con los campamentos de verano que organizaba el Ayuntamiento. Al parecer pretendían ir a alguno de los que se organizaban para ese año.

Mis neuronas, por fin se descongelaron, y comencé a pensar que no teníamos ningún plan todavía para el verano.Quizá podríamos ir a algun campamento, y mejor aún, al que fuera ella...

Pensando esto, y sin poder parar de mirarla, de pronto se cruzaron nuestras miradas.Solamente pensarlo me produce aun escalofríos y una sensación de que me falta el aire, lo que me causa tener interminables suspiros y una amargura indescriptible al mismo tiempo.

Estuvimos mirándonos un rato que pudo ser de dos segundos o de diez minutos, en ese momento perdí la noción del tiempo, y si me hubieran tirado un cubo de agua helada encima, ni me hubiera inmutado.

Me gustaría que en ese momento alguien me hubiera hechado una foto para ver la cara de lelo que tuve que poner.

No voy a describirla físicamente, porque estoy seguro de que no sabría hacerlo, de forma que realmente supierais imaginarla, pero sí os dire que es lo mas agradable para la vista que he tenido la ocasión de observar en toda mi vida.

Tuve que apartar la mirada, ante la pregunta de uno de mis amigos, que me preguntaba si me apetecía que fuéramos a otro sitio a contínuar con la celebración del final del curso.

Le dije que no, allí estabamos muy agusto,(sobre todo yo), y que deberíamos tomar algo mas allí mismo.

En ese momento ella y sus amigas se levantaron de la mesa para cambiar también de lugar,seguramente.

Mientras se levantaban y recogían sus cosas de encima de la mesa, me lanzó otra mirada acompañada de una sonrisa tenue, que ya terminó de dejarme K.O.

Rápidamente cambié de opinión con respecto a tomar algo mas allí, tendríamos que ir a otro sitio, allí ya no había nada que hacer.

El camarero estaba atendiendo a otras mesas y no acababa de traernos la cuenta, que yo pedía insistentemente.Cuando la trajo ya la había perdido de vista,¿hacia donde han ido?, pregunté a mis amigos.Ya era demasiado tarde, habia mucha gente en la calle, podrían haberse dirigido a cualquier sitio, en cualquier dirección.

Qué sensación mas desagradable, la de sentir haber perdido la oportunidad de haber podido conocerla, de haber hablado con ella,¿ volvería a verla ?, no lo sabía, la verdad es que no la había visto nunca por Getafe, me acordaría seguro.
A partir de ahí la tarde se presentaba gris, pese al sol radiante que hacía a las ocho de la tarde.No podía creerme que hubiera desaparecido de esa manera.

Estuvimos en dos sitios mas esa tarde, y cuando ya había perdido las esperanzas de verla otra vez..., apareció.

Antes de continuar, quiero hacer un inciso.

He estado leyendo lo escrito hasta ahora, y realmente no percibo con lo leído, para nada, que os esté transmitiendo las sensaciones reales que sentí cuando me estaba ocurriendo esto, espero que me perdoneis por ello, no soy escritor, simplemente quiero plasmar de la forma mas detallada que puedo la que ha sido y será una de las etapas mas importantes de mi vida.

Volviendo al relato, al verla otra vez sentí casi lo mismo que la primera , no lo podía controlar, era algo que nunca había experimentado, y me gustaba, sentía que si quisiera, podría volar o hacer cualquier otra cosa que me propusiera, excepto una.

Acercarme a ella.

Mis amigos me advirtieron de su presencia y me animaron a que fuera a presentarme, y también de una forma interesada para que luego les presentara a sus amigas, pero estaba como una estatua, no podía mover ni un solo músculo para acercarme a ella.

Ese día, en el disco bar en el que estabamos, "Brass", había un concurso de misses para "La miss Brass 1988", y me invitaron a mí para estar en el jurado, junto a otros nueve jueces mas.

Si ella se hubiera presentado al concurso, no tendría absolutamente ninguna duda de quien iba a tener todos mis votos, pero no estaba entre las que se presentaron.

Sin valor, como un pelele, pasé al lado de ella para dirigirme hacia donde se instaló el escenario, para que pasaran a desfilar las chicas, y pese a sentir su preciosa mirada sobre mi, no tuve valor para devolvérsela al menos.

No podía imaginar como me podía estar pasando esto, nunca me había ocurrido una cosa así. A la mayoría de las chicas que había en la disco esa tarde-noche, las conocía y a muchas de ellas las había "entrado" yo para conocerlas.

Nos sentamos los miembros del jurado delante del escenario improvisado, para evaluar a las chicas que iban a desfilar.

Yo mas que mirar a las participantes, disimuladamente la buscaba con la mirada a ella.No la veía, quizá se habría quedado demasiado atrás.Miré casi sin querer a la izquierda, donde terminaba el escenario, y allí estaba.

A partir de ese momento donde menos se fijó mi mirada fué en el escenario, no parabamos de cruzar miradas, desde lejos parecía que mi cobardía se mitigaba.

Sus amigas también se dieron cuenta de nuestros "contactos visuales", aunque para mi era, como si solamente estuviéramos nosotros dos, ella y yo, como si todo estuviera en silencio, sin luces,en penumbra, fué algo realmente especial.

Me fijé que ella saludaba y aplaudía a una de las participantes, quizas seria una amiga o conocida.
Desde luego no es que fuera la mas guapa ni la mas atractiva de las participantes, pero no estaba mal.

Le dí a esa chica las maximas calificaciones en cada apartado.Ya se que no fuí muy ecuánime y que no hice lo que debía, pero mi favoritismo por todo lo que tuviera que ver con ella podía mas que cualquier otra cosa.

Terminó el acto de la elección de miss, no recuerdo ni quien ganó, pero la chica a la que le di mis votos fué Segunda Dama de Honor, lo que le valió un premio de 25.000 pesetas de la época y una diadema de plata, o por lo menos, plateada era.

En ese momento sentí una gran satisfacción por lo que había hecho, ya que al quedar esta chica como una de las ganadoras, creí que tenia ya unas cuantas papeletas para que la chica que me gustaba las contemplara.

Era el momento de lanzarme al ruedo aunque me pillara el toro.

Pero cuando estaba casi a su altura, una fuerza extraña me impidió articular una sola palabra y todo se limitó a una estúpida sonrisa de lelo, y seguir andando hasta donde estaba uno de los Relaciones Públicas del disco-bar, con quien me puse a hablar de cualquier tontería.

¡Que ridículo mas espantoso!,¿cómo me podía estar pasando esto a mí?.Era algo completamente inexplicable.Mis amigos siempre me han tenido como a un "cara" sobre todo con las chicas y con esta no podía ni siquiera pararme delante de ella y decirle aunque fuera un "hola".

Lo estuve pasando realmente mal.No sabía como reaccionar ni como solucionar esto.No podía perder esta oportunidad, no podía dejar que se me escapara de nuevo.

Entonces llegó mi Angel de la Guarda. Angel, porque se llama Angel y de la Guarda, porque estaba en ese momento en Baeza, en la academia de la Guardia Civil.

Es amigo mío desde que logro recordar.Nos llevamos un mes y unos pocos dias, y hemos vivido toda la vida puerta con puerta.Nuestros padres son amigos desde antes de nacer nosotros, ya que su padre fué al colegio con el mío, y han estado toda la vida trabajando juntos en C.A.S.A.

Os podeis imaginar, es para mi, como un hermano, y él siempre ha sido el mas lanzado del grupo para todo.Lo hemos usado en multitud de ocasiones como "ariete".

(ariete: El típico amigo que hay en todos los grupos, que generalmente tiene mucha labia, y es encargado dentro del grupo para "entrar" a las chicas y presentarselas al resto de amigos.Generalmente es simpático, atractivo para las chicas y muyyyy solidario con sus amigos)

Era mi salvación, la solución a todas mis fobias con esta chica.

FIN DEL CAPÍTULO I